lunes, 14 de septiembre de 2015

Rusia 2018: Payéjali


2 de diciembre 2010: El presidente Joseph Blatter está en el estrado del Congreso de la FIFA en Zúrich, Suiza, donde se deliberan las sedes para las copas del mundo de 2018 y 2022. Había quedado estipulado que la UEFA tendría el privilegio para el 2018, mientras que cualquier país no europeo ni sudamericano (Brasil tuvo su oportunidad el año pasado) lo podría organizar cuatro años después. Finalmente, tiene un sobre en donde viene el país designado. Ha sido una encarnizada batalla entre Inglaterra, Holanda-Bélgica, España-Portugal y Rusia. Entre estas tres últimas candidaturas está la decisión. Y Blatter abre el sobre. Al mencionar el ganador, el comité organizador de Rusia, encabezado por el condecorado jugador Andrey Arshavin, salta de alegría. Rusia tendrá la oportunidad de organizar la máxima justa del futbol en el mundo.
Al hablar del deporte, oímos a ciertos países que ocupan los primeros lugares: Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, recientemente China… pero Rusia es de los países que siempre compiten por la cima del medallero, por lo que no son neófitos en el ámbito deportivo, además de ser heredera de la potencia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. En 1980, en la capital Moscú, se celebraron los Juegos Olímpicos de Verano. Un éxito deportivo a pesar del bloqueo por parte de los países de la OTAN por la invasión a Afganistán, versión soviética de Vietnam. Y también incursionó en los Juegos Olímpicos de Invierno, el año pasado, en el balneario de Sochi, localizado a cuatro kilómetros de la conflictiva República de Abjasia. No solamente han sido juegos olímpicos, sino también campeonatos mundiales. En este artículo nos centraremos en los campeonatos de futbol organizados en territorio soviético/ruso: un mundial de futbol sub-19 en 1985 (como la Unión Soviética) y un mundial femenil sub-20 en 2005.

Cientos de representativos de la Unión Soviética y, después de 1991, Rusia, compiten en la élite de un sinnúmero de deportes: basquetbol, volibol, gimnasia olímpica, handbol, hockey sobre hielo, atletismo… la lista es interminable, y le da un prestigio de gloria al deporte ruso. Sin embargo, el futbol ruso necesita dar el salto de calidad que corresponde a su posición dentro del mundo deportivo, tomando en cuenta tres factores: 1.- El futbol es el deporte más popular en la Unión Soviética y ahora en Rusia; 2.- El equipo soviético tuvo un historial bastante rico, sobre todo en selecciones olímpicas y menores, y 3.- La liga soviética llegó a ser de las más potentes en los años 80, compitiendo con la liga inglesa y la italiana.

El currículum del equipo soviético es envidiable: siete participaciones de 13 posibles (contando hasta 1990), alcanzando su pináculo en 1966 con un digno cuarto puesto y una presencia habitual en rondas de eliminación (excepto en 1990); siete juegos olímpicos en su haber, con dos oros (1956 y 1980) y tres bronces; el primer campeonato europeo de la historia (1960) y presencia en dos juegos por el título de Europa; participación en seis campeonatos juveniles, donde fueron campeones en Túnez 1977, primer campeonato de la historia, ganando sobre México, además de un subcampeonato, un tercer lugar y un cuarto lugar; seis trofeos en campeonatos europeos sub-18 (1966, 1967, 1976, 1978, 1988 y 1990), y por último un campeonato sub-17 (1987 en Canadá).


Sin embargo, tras la ruptura de la Unión Soviética, el futbol ruso ha experimentado problemas para plasmar en resultados un juego prometedor. De todas maneras, Rusia ha demostrado también que puede llegar a emular resultados sorprendentes: en 2008, el equipo Zenit de San Petersburgo ganó la Copa UEFA, tras dejar en el camino en semifinales, nada más y nada menos que al Bayern Munich y por goleada. En la Eurocopa de 2008, tras una fase de grupos incierta, Rusia llegó a semifinales. El equipo de futbol sala ha sido tercer lugar mundial (1996). Y el equipo de futbol de playa fue este año a Portugal a intentar ser tricampeón (2011 y 2013).



Es razonable pensar que el campeonato del mundo 2018 es la oportunidad perfecta para apuntalar al futbol ruso de una vez por todas. Vladimir Putin, presidente de Rusia, ha mostrado un interés bastante fuerte en organizar cualquier evento deportivo a escala mundial, aboliendo para el tiempo de la copa el sistema de visado, pues con solo presentar un boleto de un partido de futbol, está garantizada su presencia. La liga rusa parece recuperar poco a poco el prestigio de su antecesora soviética, al llegar a estar dentro de las 10 mejores ligas de la UEFA, gracias al desembarco constante de jugadores de clase mundial, como Hulk, jugador habitual en la formación del Scratch du oro.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Es innegable la repercusión que tienen las políticas del gobierno ruso hacia la comunidad LGBT, y la situación en Crimea ha llevado a amenazas de países europeos de boicotear la competencia. La presión occidental es fuerte, pero Rusia ya ha dado muestras de su organización en tiempo y forma, sin importar los obstáculos que se presentarán en el camino hacia el 2018.



11 ciudades y 12 estadios (de los cuales 9 serán nuevos) estarán listos para albergar 64 partidos y 32 equipos que lucharán por la corona que tiene Alemania en estos momentos. Las ciudades son: San Petersburgo, Kaliningrado, Kazán, Nizhny Novgorod, Samara, Volgograd, Saransk, Rostov, Sochi, Yekaterinburgo y, por supuesto, la capital, Moscú (con dos estadios).



No te voy a dar mi nombre, pero sí mi seudónimo: Donosti_gorria. Será un honor que me leas durante estos tres años en esta página. Mi labor será introducirte poco a poco a Rusia, su futbol, su cultura, su manera de pensar, su comida y demás cosas que servirán para que vayas apasionándote de Rusia y seas de los primeros en ser un experto en esta cultura con gran tiempo de anticipación. Espero que sientas por Rusia lo que siento en estos momentos. Ya habrá tiempo de que me conozcas mejor; sin embargo, como introducción, quiero mencionarte cómo me vi involucrado en esto.
Soy un apasionado de todo lo internacional, y sin embargo, estoy profundamente enamorado de mi país. También soy un apasionado del futbol, y mi especialidad es el futbol de selecciones. Pero desde febrero del 2011, y dada mi pasión por un nuevo campeonato, empecé a aprender el idioma ruso y su cultura. Tras cuatro años, ahora puedo transmitirte algo de lo que he aprendido durante este tiempo.
Lo que también puedo decir es que la primera cuestión que se me atravesó al empezar en esta travesía por la cultura es esta: ¿Qué es Rusia? ¿Cómo definir este país? En el siguiente artículo tendrás la respuesta a esta pregunta. Mientras tanto, sé bienvenido/a a esta sección, “Rusia: detrás del mundial”.

Por ahora, como dicen los rusos: ¡Payéchali!


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