2 de diciembre 2010: El presidente Joseph
Blatter está en el estrado del Congreso de la FIFA en Zúrich, Suiza, donde se
deliberan las sedes para las copas del mundo de 2018 y 2022. Había quedado
estipulado que la UEFA tendría el privilegio para el 2018, mientras que
cualquier país no europeo ni sudamericano (Brasil tuvo su oportunidad el año
pasado) lo podría organizar cuatro años después. Finalmente, tiene un sobre en
donde viene el país designado. Ha sido una encarnizada batalla entre Inglaterra,
Holanda-Bélgica, España-Portugal y Rusia. Entre estas tres últimas candidaturas
está la decisión. Y Blatter abre el sobre. Al mencionar el ganador, el comité
organizador de Rusia, encabezado por el condecorado jugador Andrey Arshavin,
salta de alegría. Rusia tendrá la oportunidad de organizar la máxima justa del
futbol en el mundo.
Al
hablar del deporte, oímos a ciertos países que ocupan los primeros lugares:
Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, recientemente China… pero Rusia es
de los países que siempre compiten por la cima del medallero, por lo que no son
neófitos en el ámbito deportivo, además de ser heredera de la potencia de la
Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. En 1980, en la capital Moscú, se
celebraron los Juegos Olímpicos de Verano. Un éxito deportivo a pesar del
bloqueo por parte de los países de la OTAN por la invasión a Afganistán,
versión soviética de Vietnam. Y también incursionó en los Juegos Olímpicos de
Invierno, el año pasado, en el balneario de Sochi, localizado a cuatro
kilómetros de la conflictiva República de Abjasia. No solamente han sido juegos
olímpicos, sino también campeonatos mundiales. En este artículo nos centraremos
en los campeonatos de futbol organizados en territorio soviético/ruso: un
mundial de futbol sub-19 en 1985 (como la Unión Soviética) y un mundial femenil
sub-20 en 2005.Cientos de representativos de la Unión Soviética y, después de 1991, Rusia, compiten en la élite de un sinnúmero de deportes: basquetbol, volibol, gimnasia olímpica, handbol, hockey sobre hielo, atletismo… la lista es interminable, y le da un prestigio de gloria al deporte ruso. Sin embargo, el futbol ruso necesita dar el salto de calidad que corresponde a su posición dentro del mundo deportivo, tomando en cuenta tres factores: 1.- El futbol es el deporte más popular en la Unión Soviética y ahora en Rusia; 2.- El equipo soviético tuvo un historial bastante rico, sobre todo en selecciones olímpicas y menores, y 3.- La liga soviética llegó a ser de las más potentes en los años 80, compitiendo con la liga inglesa y la italiana.
El currículum del equipo soviético es envidiable: siete participaciones de 13 posibles (contando hasta 1990), alcanzando su pináculo en 1966 con un digno cuarto puesto y una presencia habitual en rondas de eliminación (excepto en 1990); siete juegos olímpicos en su haber, con dos oros (1956 y 1980) y tres bronces; el primer campeonato europeo de la historia (1960) y presencia en dos juegos por el título de Europa; participación en seis campeonatos juveniles, donde fueron campeones en Túnez 1977, primer campeonato de la historia, ganando sobre México, además de un subcampeonato, un tercer lugar y un cuarto lugar; seis trofeos en campeonatos europeos sub-18 (1966, 1967, 1976, 1978, 1988 y 1990), y por último un campeonato sub-17 (1987 en Canadá).
Sin embargo, tras la ruptura de la Unión
Soviética, el futbol ruso ha experimentado problemas para plasmar en resultados
un juego prometedor. De todas maneras, Rusia ha demostrado también que puede
llegar a emular resultados sorprendentes: en 2008, el equipo Zenit de San
Petersburgo ganó la Copa UEFA, tras dejar en el camino en semifinales, nada más
y nada menos que al Bayern Munich y por goleada. En la Eurocopa de 2008, tras
una fase de grupos incierta, Rusia llegó a semifinales. El equipo de futbol
sala ha sido tercer lugar mundial (1996). Y el equipo de futbol de playa fue este año a Portugal a intentar ser tricampeón (2011 y 2013).
Es razonable pensar que el campeonato del mundo
2018 es la oportunidad perfecta para apuntalar al futbol ruso de una vez por
todas. Vladimir Putin, presidente de Rusia, ha mostrado un interés bastante
fuerte en organizar cualquier evento deportivo a escala mundial, aboliendo para
el tiempo de la copa el sistema de visado, pues con solo presentar un boleto de
un partido de futbol, está garantizada su presencia. La liga rusa parece
recuperar poco a poco el prestigio de su antecesora soviética, al llegar a
estar dentro de las 10 mejores ligas de la UEFA, gracias al desembarco
constante de jugadores de clase mundial, como Hulk, jugador habitual en la
formación del Scratch du oro.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Es
innegable la repercusión que tienen las políticas del gobierno ruso hacia la
comunidad LGBT, y la situación en Crimea ha llevado a amenazas de países
europeos de boicotear la competencia. La presión occidental es fuerte, pero
Rusia ya ha dado muestras de su organización en tiempo y forma, sin importar
los obstáculos que se presentarán en el camino hacia el 2018.
11 ciudades y 12 estadios (de los cuales 9
serán nuevos) estarán listos para albergar 64 partidos y 32 equipos que
lucharán por la corona que tiene Alemania en estos momentos. Las ciudades son:
San Petersburgo, Kaliningrado, Kazán, Nizhny Novgorod, Samara, Volgograd,
Saransk, Rostov, Sochi, Yekaterinburgo y, por supuesto, la capital, Moscú (con
dos estadios).
No te voy a dar mi nombre, pero sí mi seudónimo: Donosti_gorria. Será un honor
que me leas durante estos tres años en esta página. Mi labor será introducirte
poco a poco a Rusia, su futbol, su cultura, su manera de pensar, su comida y
demás cosas que servirán para que vayas apasionándote de Rusia y seas de los primeros
en ser un experto en esta cultura con gran tiempo de anticipación. Espero que
sientas por Rusia lo que siento en estos momentos. Ya habrá tiempo de que me
conozcas mejor; sin embargo, como introducción, quiero mencionarte cómo me vi
involucrado en esto.
Soy un apasionado de todo lo internacional, y
sin embargo, estoy profundamente enamorado de mi país. También soy un
apasionado del futbol, y mi especialidad es el futbol de selecciones. Pero
desde febrero del 2011, y dada mi pasión por un nuevo campeonato, empecé a
aprender el idioma ruso y su cultura. Tras cuatro años, ahora puedo transmitirte
algo de lo que he aprendido durante este tiempo.
Lo que también puedo decir es que la primera
cuestión que se me atravesó al empezar en esta travesía por la cultura es esta:
¿Qué es Rusia? ¿Cómo definir este país? En el siguiente artículo tendrás la
respuesta a esta pregunta. Mientras tanto, sé bienvenido/a a esta sección,
“Rusia: detrás del mundial”.
Por ahora, como dicen los rusos: ¡Payéchali!









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